lunes, 9 de febrero de 2009

Una tarde de sol


Guardo una tarde de sol por si la quieres,
ese es un tesoro que nadie podra arrebatarte.
Manolo García
el verano llegará en algún mes par
en el que puedas ordenar tus sueños
bajo el sol de hierro del agosto temprano
y amanecerá azul tu mirada
y el mar será una lágrima por ejemplo
o tu cuerpo ondulado o tu saliva

llegará el verano para darte fiebre
y ese destierro que muerde tus talones
se tumbará a mirarte como juegas
con la arena con el canto de cigarra
con sus lunas agrietadas con su alcohol
y sus poemas

6 comentarios:

Anónimo dijo...

No sé a los demás pero me ha sonado sexy.Me ha gustado.

Eduardo Alvarado dijo...

Gracias. A mi me encanta como escribes!!

Jaime Noguera dijo...

Sí, el verano es que sabe a eso.

La Maga Gris dijo...

me recuerda a vivir, a sentir, a ser yo... a ser joven. A amar. Precioso cronopita!! Suerte con los exámenes. Un besito

natalia manzano dijo...

la cuestión es, cuando una persona está borracha y es incapaz de imaginar que puede haber otra razón para querer hablar con ella, incluyendo por ejemplo... ¡querer hablar con ella!

lo que pasa es que al rato si no les sigues el juego raro que se montan, se levantan y se van. básicamente.

la cosa es que no sólo se comercia con el sexo, sino con la posibilidad invisible de sexo. y eso es más difícil de controlar. digamos que he tenido pocas ganas de fingir que quizá.

Virto dijo...

El verano como dices, el verano que nos desnuda y nos licua, que nos despierta la libido y nos convierte holgazanas cigarras.

Te sigo.